Proyecto iniciado en 2007 por GRACIELA DE OLIVEIRA, en una vivienda deteriorada de un barrio en renovación de la Ciudad de Córdoba  (ver en PROYECTOS, “Casa-demolición” 2008-2009).

Los primeros participantes fueron GERARDO MOSQUERA (asesor), LUIS GONZALEZ PALMA, SOLEDAD SANCHEZ GOLDAR, REGINA GALINDO, GRACIELA SACCO, MARCELA ASTORGA, DAVID PEREZ, NICOLÁS BALANGERO  y otras valiosas personas que luego se fueron sumando para colaborar momentáneamente en cada etapa del proyecto, dejando un testimonio de su experiencia de participación en devoluciones con libres y diversos formatos.

 En cada instancia se genera un nuevo equipo de trabajo para tiempo/específico, así cada proyecto es encarado de manera comunitaria, promoviendo la libertad de indagaciones, intervenciones y diálogos con otros campos y grupos sociales. Como propuesta consiste en generar encuentros de trabajo temporal a partir de reconocer o detectar una demolición, compartiendo este proceso en diálogo, documentándolo como experiencia formativa para poder seguir desarrollándolo luego del encuentro. Así como el proceso de la semilla que se demuele para germinar, la demolición es parte de la construcción. Promovemos el pensamiento independiente de los poderes hegemónicos y/o correctamente políticos.

D/C es una ecuación para desarrollarse desde la teoría, práctica artística, ensayo, improvisación, producción, postproducción y otros. En cualquier soporte plástico, escrito, digital, de acción, etc. Indaga sobre el pensamiento artístico y su proceso de trabajo como molienda de ideas: demoler mentalmente los primeros bocetos, ideas anteriores que no se pierden, sino que se transforman en conceptos contemporáneos, para reflexionar sobre el pasado desde el presente, y el presente desde lo experiencial compartido.

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Mosquera y Astorga charlando en la casa-demolición, 2009.
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Obras de Enmarque, De Oliveira, 2009.
 Cuando hablamos de expresiones contemporáneas estamos conscientes de la amplitud del término, como enmarque proponemos un tema para compartir (cada proyecto es un significante del término “demolición”) donde los actores son responsable por lo que presentan, por el desarrollo de las propuestas iniciales que van compartiendo, de sus motivos teóricos o personales, etc. que van cambiando, sin que se les requiera concretar una pieza final dentro del proyecto (las obras son de sus autores y éstos pueden desarrollarlos por su cuenta y de manera independiente al proyecto D/C). Generalmente los temas que vamos proponiendo tocan categorías como: identidad, sociedad, uso de denominaciones (lecturas de un mismo término en diversas disciplinas), mecanismos de poder y otros. También generamos dispositivos de comunicación entre personas de diferentes realidades que puedan abrirse a trabajar con una actitud creativa e intercambio de opiniones. Los participantes en los momentos en que generamos una convocatoria, y pueden postular actores sin límite de ocupación, profesión, ni de edad, sólo requerimos que partan de una demolición que puedan relacionar con el tema propuesto, y principalmente, que  tengan la disposición de trabajar a partir de una experiencia compartida abierta al diálogo.

Síntesis de lo realizado:

D/C en su primera instancia propuso trabajar sobre la demolición de la arquitectura como resultado de otras encadenadas (demolición social, política, institucional, etc.) tomando una casa muy deteriorada (que no es considerada patrimonio arquitectónico), ubicada en un barrio que es potencial inmobiliario por su proximidad al centro de la ciudad y aún no muy explotado. Este espacio propiciaba una real libre apropiación sin límites (hasta demolerla era posible!). Tuvo cinco manifestaciones colectivas en esta casa entre 2007-2009, con el apoyo de AECID, a través CCEC. A partir de esta experiencia D/C ha ido pautando y movilizando sus metas surgidas de los proyectos transitados y gracias a los aportes de los que han ido participando.

astorga-proceso-5“Óculo” Marcela Astorga, 2009.

D/C trabaja bajo el supuesto de que las demoliciones están vinculadas (la social, con la educacional, con la política, las dictaduras, las crisis educacionales, etc.) en cambio las construcciones están separadas y dispersas en diferentes grupos humanos por cuestiones ideológicas, disciplinares, campos de trabajo, etc. Proponemos un trabajo mediador “entre dos” usando herramientas y lenguajes artísticos, abriendo a la comunicación y participación de otros actores en la indagación y realidad abordada en cada instancia.

61-2Julián cavando pozos para “Declive” de David Pérez, 2008

Lo desarrollado en la casa/demolición nos llevó a los ex-centros clandestinos de detención (ex-CCD), donde desarrollamos el proyecto “phronesis criolla”, se trató de hacer lecturas del presente y las posibles relaciones actuales con la sociedad, la cabida del arte en los museos de Memoria, generando encuentros a través de una actividad interdisciplinar que promovió el diálogo y una actitud relacional con otros países de Latinoamérica, provocando cruces de grupos humanos conformados por artistas invitados con total extrañamiento del objeto disparador y personas que viven en Córdoba, más vinculadas pero con el interés en participar de un diálogo re-creativo y en una esta propuesta horizontal.

Esto nos permitió relacionar el campo del arte con el extraordinario trabajo que vienen realizando, desde y antes de la dictadura, las asociaciones de Derechos Humanos, principalmente en el contexto local, poniendo en debate la efectividad del accionar artístico en relación a lo social y político, para crear nuevas vías de comunicación a partir de experiencias concretas en los exCCD. Phronesis Criolla contó con el apoyo de: Centros de Cultura España en Guatemala, Buenos Aires y Córdoba, Prince Claus Fund de Holanda, Fondo Nacional de las Artes y otros.